El bajo índice de población masculina genera problemas sociales, según un experto P.RICO-POBLACIÓN

El bajo índice de población masculina genera problemas sociales, según un experto

10 de septiembre de 2010

San Juan, 9 sep (EFE).- Puerto Rico es uno de los países del mundo con el índice de población masculina más bajo, con 92,1 varones por cada 100 mujeres, lo que provoca un problema de soltería entre la población femenina y otros desequilibrios sociales.

El catedrático de Antropología de la Universidad de Puerto Rico Jorge Duany señaló hoy a Efe que la primera consecuencia de ese desequilibrio entre sexos es la de que muchas mujeres se queden solteras o busquen opciones de matrimonio en el extranjero.

"Teóricamente, ocho de cada cien mujeres no se van a casar en Puerto Rico", dijo el catedrático universitario, que ha analizado el problema local de desequilibrio entre sexos en un ensayo que forma parte de la Historia de Puerto Rico que coordina la española Consuelo Naranjo.

Duany indicó que esta desproporción provoca que "el mercado matrimonial esté muy competido", sobre una situación que, dijo, "tiene impacto a nivel personal", al condicionar el ciclo vital de muchas mujeres puertorriqueñas.

"El resultado es que muchas mujeres buscan hombres" y que un porcentaje de éstas "se quedarán solteras", afirmó Duany, que, no obstante, no quiso ser alarmista sobre lo que es una realidad evidente en la sociedad puertorriqueña.

El catedrático de antropología dijo que, en sentido opuesto, los hombres "tienen más donde escoger".

Duany destacó que otra de las consecuencias del desequilibrio entre sexos es que hay muchas más mujeres separadas, divorciadas y viudas que en el pasado.

El estudio del catedrático muestra además que en Puerto Rico hoy las mujeres tienen un promedio de hijos más reducido que hace años, hay más féminas que varones en edades universitarias y poseen también un mayor nivel de escolaridad que los hombres.

Sobre la razón de ese desequilibrio, aclaró que se trata de una situación consolidada en el siglo XX, ya que durante el XIX el índice de varones llegó a ser de 103,4 en el año 1846, consecuencia de la inmigración, tanto libre como esclava.

La distribución sexual de la población puertorriqueña se alteró en el siglo XX, desde el 100,8 de índice de masculinidad de 1940 al 92,8 registrado en 2000.

La emigración masiva a los Estados Unidos a partir de mediados del siglo XX es la razón principal del actual desequilibrio, indicó Duany sobre una salida de hombres que según algunas fuentes pudo suponer el abandono del país por parte de cerca de medio millón de varones puertorriqueños.

La cifra de medio millón de varones es orientativa, dado que, al tratarse Puerto Rico de un territorio estadounidense, no hay estadísticas oficiales de migración entre los dos países.

Duany dijo, de vuelta a las consecuencias del desequilibrio actual, que ha aumentado sustancialmente el número de hogares encabezados por mujeres.

Las féminas actualmente tiene mejor preparación académica -en algunas carreras de letras suponen hasta el 90 por ciento de la matrícula-, lo que, en su opinión, provocará la demanda de equidad salarial.

"En condiciones de exceso de mujeres aumentarán las exigencias, en especial en el ámbito laboral", resaltó, tras aclarar que las consecuencias se dejarán sentir también en aspectos como el electoral.

El nuevo panorama requerirá una mayor atención de las autoridades del país al diseño y planificación de los servicios educativos, médicos, sociales y recreativos, según estima el profesor universitario.

Los datos aportados por Duany se basan en datos del último censo de 2000 y las proyecciones derivadas de éste.