GUATEMALA-SEGURIDAD
03 de septiembre de 2010
Guatemala, 3 sep (EFE).- Las Iglesias católica y evangélica, la Procuraduría de Derechos Humanos y la Universidad de San Carlos, conocidos como el G-4, declinaron hoy continuar como garantes del Acuerdo Nacional para el Avance de la Seguridad y Justicia (ANASJ) en Guatemala, por falta de cumplimiento del instrumento.
En un pronunciamiento publicado hoy en los diarios locales, las cuatro instancias anunciaron que, por decisión unánime, decidieron no seguir participando como garantes del acuerdo por estar inconformes con el clima de violencia e impunidad en el país.
"Nuestra decisión expresa nuestro desencanto por la falta de voluntad política de cumplir el acuerdo por parte de las instituciones del Estado que lo suscribieron el 15 de abril de 2009", afirmó el G-4 en su pronunciamiento.
"No tiene sentido ser garante de algo que no se cumple", dijo el grupo integrado por el cardenal Rodolfo Quezada, el procurador Sergio Morales, el rector de la Universidad de San Carlos, Estuardo Gálvez, y el presidente de la Alianza Evangélica de Guatemala, Jorge Morales.
Desde el 24 de febrero pasado, el proceso de verificación del cumplimiento de los 101 compromisos que contiene el ANASJ entró en una paralización gradual debido a que ya no convocaron a ninguna reunión, sostienen.
Sin embargo, aclararon que pese a su retiro como grupo garante del acuerdo, no disolverán el G-4, y comunicaron que continuarán como un espacio de convergencia para promover acciones encaminadas al logro del bien común en Guatemala.
El grupo seguirá prestando atención prioritaria a los temas de seguridad y justicia y "no dará la espalda al clamor ciudadano", expresaron las cuatro personalidades.
Sin precisar fecha, el G-4 anunció que convocará a un encuentro nacional para la seguridad y la justicia con el fin de buscar la firma de un pacto social en ambos temas para derrotar la impunidad que prevalece en Guatemala.
En el ANASJ, las instituciones del Estado se comprometieron en abril de 2009 a cumplir 101 puntos para mejorar la seguridad y la justicia en este país centroamericano.
Sin embargo, al contrario de mejorar estos temas, "la situación se ha deteriorado", enfatizó el G-4.
En declaraciones a medios locales, el ministro guatemalteco de Gobernación (Interior), Carlos Menocal, dijo que el Gobierno respeta la decisión del grupo, pero aclaró que su declinación de continuar como garante del acuerdo no impedirá que el Estado siga con el cumplimiento de los compromisos adquiridos.
Menocal indicó que el Gobierno ha trabajado por cumplir los 101 compromisos, pero "hay asuntos que no se pueden cambiar de la noche a la mañana", apuntó, sin entrar en detalles de cuáles son los puntos que no han podido cumplir.
El clima de violencia que impera en Guatemala mantiene en un clima de zozobra a los más de 14 millones de habitantes.
En los primeros siete meses de 2010, según cifras de la Policía Nacional Civil (PNC), se registraron en el país 3.434 muertes violentas, mientras que otras 4.377 personas fueron heridas.