TENIS-WIMBLEDON
27 de junio de 2010
Celia López
Londres, 27 jun (EFE).- El nombre de Thomaz Bellucci sonó esta semana en las gradas de Wimbledon como posible salvador del pabellón latinoamericano que, pese a las esperanzas cultivadas, se quedó a las puertas de los octavos de final, muy por delante de los otros catorce representantes de la región, que cayeron a la primera.
De una escuadra ya reducida a quince jugadores latinoamericanos, seis menos que en 2009, todos sucumbieron en su debut excepto Bellucci, tercer mejor tenista entre los sudamericanos, sólo por detrás del argentino Juan Martín Del Potro, afectado por problemas en la muñeca, y del chileno Fernando González.
Precisamente esas dos bajas fueron las que hicieron estragos, especialmente la de González, que tiene mejor marca que Del Potro en este Grand Slam por unos cuartos de final disputados en 2005.
Entre el lunes y el martes, las dos jornadas en que se repartieron los encuentros de primera ronda, se vivió la gran criba: once hombres y tres mujeres.
La más dulce de todas fue la caída del colombiano Alejandro Falla, que tenía el mayor reto de todos ante el seis veces campeón de Wimbledon: el suizo Roger Federer.
Lejos de una rápida derrota, como apostaba cualquier espectador, Falla ofreció una actuación estelar y sorprendió a todos al arrebatarle los dos primeros sets al defensor del título.
Éste tuvo que apretar y luchar durante tres horas y cuarto hasta el quinto set por seguir en el cuadro.
El colombiano, que tenía su sexta aparición en el Grand Slam, se encontró en el tercer set la gran oportunidad de su vida para vencer al más grande de estos tiempos sobre la hierba, pero no pudo o no supo aprovecharla, igual que en las cuatro ocasiones anteriores en que se enfrentaron.
Desde su 60 posición en el ránking mundial, Alejandro Falla confesó que estaba satisfecho por haber tenido a Federer "contra las cuerdas" durante muchos momentos de su enfrentamiento, aunque también lamentó la rabia que se siente al estar tan cerca de esa guinda y no alcanzarla.
El mérito de Falla, reconocido incluso por el propio Federer, será engrandecido además por ser el primer latinoamericano que le gana dos sets a Federer en casi un año, después de que lo hiciera Del Potro en la final del Abierto de Estados Unidos, en 2009.
Tampoco el argentino Máximo González, de 26 años, fue afortunado en el sorteo, que lo situó delante del ex número uno del mundo, Lleyton Hewitt, al que venció en el primer set, antes de que el australiano le apretara las tuercas en los tres siguientes sin apenas permitirle puntuar.
Argentina, el país con más presencia de la región en el torneo -con cinco hombres y una mujer- perdió la oportunidad de disfrutar de un partido de segunda ronda entre Eduardo Schwank y Leonardo Mayer, que sucumbieron en sus primeras citas.
Mayer, que disputaba su segundo Wimbledon, se vio superado por el francés Gael Monfils en tres sets y demostró su mejor ritmo en el segundo, donde llegó a provocar un "tie-break".
Su compañero Eduardo Schwank se cruzó con el kazako Evgeny Korolev y perdió tras un combate de dos horas y media.
Los otros dos argentinos, Horacio Zeballos y Juan Ignacio Chela, claudicaron ante el taiwanés Yen-Hsun Lu y el estadounidense Taylor Dent, respectivamente.
El tropiezo de la representante femenina de ese país, Gisela Dulko, fue ante la rumana Monica Niculescu.
El que sí dio guerra para evitar ser eliminado fue el colombiano Santiago Giraldo, cuyo duelo con el holandés Thiemo De Bakker se celebró en dos días al ser aplazado, el primero, por falta de visibilidad y se prolongó durante cinco sets.
El brasileño Marcos Daniel llegó al tercer Grand Slam sobre hierba tras enfrentarse hace menos de dos semanas en el torneo de Queen's al número uno del mundo, Rafael Nadal, lo que podría haber sido un magnífico entrenamiento para superarse en esta superficie.
Aunque no rápido, acabó cediendo ante el turco Marsel Ilhan, mientras que su compatriota Ricardo Mello se vio con pocas oportunidades en su lucha con el tercer brasileño, Thomaz Belluci, lanzado tras "trabajar mucho la hierba" durante su pretemporada.
Fue la única esperanza que quedaba para los sudamericanos y consiguió alcanzar la tercera ronda, una posición, según él, muy superable si no se hubiera topado con un buen juego del gran Robin Soderling.
Dos victorias más era lo que Bellucci pretendía anotarse y para ello se preparará durante el año, prometió.
Los demás descalabros fueron los sufridos por el paraguayo Ramón Delgado ante el ruso Teimuraz Gabashvili; el chileno Nicolás Massu, derrotado por el serbio Ilija Bozoljac, así como el de la colombiana Mariana Duque y la paraguaya Rossana De Los Ríos, ante la japonesa Kurumi Nara y la estadounidense Venus Williams, respectivamente. EFE