Shanghái (China), 7 sep (EFE).- Brasil celebró hoy el día de su independencia en la Exposición Universal Shanghái 2010 con un carnaval que llenó de confetis una plaza del recinto, después de promover un encuentro de niños chinos con el creador de los personajes infantiles más queridos del país suramericano.
El bailarín Carlinhos de Jesus dirigió la fiesta en la Plaza de América, que empezó con la presentación de fragmentos de su espectáculo "Esto es Brasil", un resumen de los diversos géneros musicales y bailes del país, y terminó con alrededor de 300 chinos y brasileños desfilando tras un grupo de "batucada".
Entre las coreografías presentadas estaba una de la canción "Aquarela do Brasil" creada especialmente para el evento, en que los bailarines formaban con diversas tablas las banderas de Brasil y de China.
El homenaje fue uno de los momentos más aplaudidos por la platea formada en su mayoría por chinos, que también se entusiasmaron con los movimientos casi acrobáticos de los bailarines en algunos de los números.
La presentación cierra la participación en la Expo 2010 de Jesus, que desde el sábado organizó todas las tardes un espectáculo dedicado a la música brasileña en el recinto del evento junto con su grupo.
"Contábamos con una reacción positiva del público, pero la reacción que obtuvimos fue mas allá de lo esperado", declaró Jesus a Efe.
"A la primera invitación, a la primera señal se levantaban animados y empezaban a bailar", añadió el bailarín.
Mientras Jesus presentó en la Expo 2010 al carnaval brasileño, el dibujante de tebeos Maurício de Souza enseñó, a su vez, a Mónica y sus amigos, personajes infantiles creados por él que son los más populares del país sudamericano.
Alrededor de 30 niños chinos, parte de ellos del Proyecto Esperanza, que da apoyo a pequeños afectados por el terremoto de 2008 en la provincia de Sichuan, se reunió en el pabellón de Brasil para ver dibujos animados traducidos al mandarín por personajes como Mónica y Cebollita y dibujar junto a Souza.
"La Expo Shanghái es importante, pero aún más importante es este contacto con los niños, porque esto significa más que una Expo, significa un puente entre los niños chinos y los brasileños", aseguró el dibujante a Efe.
Además de los dibujos animados, el dibujante también tiene tebeos de sus personajes traducidos al principal idioma de China, y prepara una serie de programas educativos para el Gobierno chino que serán trasmitidos por medio de Internet a cerca de 180 millones de niños del gigante asiático.
Souza contó que Pekín buscaba personajes infantiles que tuviesen una "filosofía" consonante con sus directrices y describió a su descubrimiento de Mónica y sus amigos como "amor a la primera vista".
"El Gobierno chino nos pasó una lista de lo que quería que estuviese presente en las caricaturas y, para nuestra sorpresa, contenía los mismos valores que nuestros abuelos ya nos pasaban", dijo el dibujante.
En cuanto a la posibilidad de crear un amigo chino para Mónica, Souza dice que no la descarta, pero que para el momento no tiene ningún plan.
Sin embargo, la influencia china podrá ser tenida en cuenta en los tebeos brasileños de los personajes, puesto que Souza considera extender a ellos los pequeños cambios pedidos por Pekín en el diseño de las viviendas, con el objetivo de acercar los dibujos a la realidad de los niños del gigante asiático.
"Me pidieron que hiciera los techos con la inclinación para arriba que tienen los techos chinos, y el resultado me pareció tan encantador que tal vez introduzca el cambio también en los dibujos para Brasil", comentó.