México, 7 sep (EFE).- La mujer cuyo esposo e hijo murieron el domingo pasado cuando su vehículo fue atacado a tiros por soldados del Ejército mexicano en inmediaciones de la ciudad de Monterrey, en el norte del país, negó hoy que los hechos ocurriesen en un retén militar, como aseguran las autoridades castrenses.
"Ellos venían por su carril, nosotros nos adelantamos, y en lo que él (su yerno que conducía el vehículo) se orilló al carril en el que ellos (los militares) venían (...) no más de repente oímos los golpes detrás del carro", señaló Patricia Castellanos Corpus en declaraciones a la emisora W Radio.
Según la versión oficial, la noche del domingo, militares apostados en un retén colocado sobre la autopista Monterrey-Nuevo Laredo, a la altura del municipio de Escobedo, abrieron fuego y acabaron con la vida de dos personas de una familia que viajaba en un automóvil y al parecer no se percató del control.
Las dos familias que iban en el automóvil recibieron disparos de los soldados, un incidente en el que murieron Vicente León Ramírez, de 52 años, y su hijo, Alejandro Gabriel León Castellanos, de 15 años.
Cinco personas más de las dos familias que viajaban en el vehículo resultaron heridas, aunque ya fueron dados de alta en el hospital.
Castellanos negó que los militares hubieran intentado detener el vehículo en el que viajaban las dos familias antes de dispararles por detrás, y aseguró que los militares no les prestaron ayuda inmediatamente después del ataque.
Manifestó que su esposo tenía una herida de bala "muy grande" en la espalda y otra en la mano, y que estuvo "dando gritos" hasta que murió, antes de que llegara la ambulancia, la cual tardó más de media hora en arribar al lugar de los hechos.
"Ellos mismos, los soldados y un capitán fueron al hospital y me dijeron que ellos se hacían responsables de lo que había pasado", sostuvo.
Además, confirmó que los demás heridos se encuentran todos bien y ya fueron dados de alta, si bien el conductor del vehículo recibió tres disparos.
El sepelio de Vicente León Ramírez y de Alejandro Gabriel León Castellanos tendrá lugar esta noche en Monterrey.
El Ejército mexicano lamentó ayer la muerte de los dos civiles y anunció la apertura de una investigación sobre los hechos en los que están involucradas tropas que luchan contra el crimen organizado.
Asimismo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH, equivalente a la oficina del Defensor del Pueblo) inició una investigación independiente sobre el suceso.
En México los militares son juzgados por tribunales castrenses incluso en situaciones en que sus actos tengan como resultado violaciones a los derechos humanos de civiles, un marco legal que algunas ONG están tratando de cambiar.
Calderón ofrece apoyo y justicia a la familia de unas víctimas de unos soldados en el norte
México, 7 sep (EFE).- El presidente mexicano, Felipe Calderón, ofreció apoyo y justicia a los familiares de las dos personas muertas (padre e hijo) que fueron tiroteadas por militares el pasado domingo en la autopista Monterrey-Nuevo Laredo.
La oficina de prensa de la Presidencia indicó en un comunicado que de acuerdo con una instrucción del presidente Calderón, diversos funcionarios públicos se han entrevistado con la familia De León Castellanos.
Durante los encuentros, los representantes del Gobierno federal expresaron las condolencias del mandatario "y el compromiso de su Gobierno de brindar el apoyo que requieran los familiares en estos momentos difíciles".
Asimismo, ratificaron que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Procuraduría General de la República conducirán las investigaciones "con estricto apego a derecho, a fin de deslindar responsabilidades del caso y actuar en consecuencia".
También acordaron mantener un contacto permanente con la familia De León y los representantes de la Presidencia con el fin de "atender cualquier inquietud que pudiera presentarse".
Según la versión oficial, la noche del domingo, militares apostados en un retén colocado sobre la autopista Monterrey-Nuevo Laredo, a la altura del municipio de Escobedo, abrieron fuego y acabaron con la vida de dos personas de una familia que viajaba en un automóvil y al parecer no se percató del control.
Las dos familias que iban en el automóvil recibieron disparos de los soldados, un incidente en el que murieron Vicente León Ramírez, de 52 años, y su hijo, Alejandro Gabriel León Castellanos, de 15 años.
No obstante, los familiares de las víctimas han rechazado estas versiones y han asegurado a los medios que no fueron atacados en un retén y que nunca hubo una orden para detenerse de parte de los militares, sino que comenzaron a dispararles.