México, 20 feb (EFE).- Más de un centenar de grupos sindicales y humanitarios de México, Europa y América Latina exigieron hoy al G-20 enfrentar la recesión económica mundial con medidas que generen empleos productivos, y atender la crisis alimentaria y climática.
Las agrupaciones civiles presentaron, en rueda de prensa en Ciudad de México, la nueva Coalición Mexicana Frente al G-20, cuyo objetivo es plantear alternativas distintas a la visión "monopólica" que representan las naciones que forman parte de este grupo mundial.
Los dirigentes coincidieron en que el Grupo G-20 y México, en su calidad de presidente, deben dialogar con la sociedad civil de manera "plural, democrática y representativa" para la elaboración de propuestas que permitan establecer controles a la especulación financiera y atender de la crisis alimentaria.
"Es momento de exigir al G-20 que cumpla los compromisos adquiridos en sus pasadas cumbres y promueva un sistema económico eficiente y respetuoso con el medio ambiente", afirmó Alberto Arroyo, representante de la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC).
La coordinadora regional de la Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (LATINDADD), María José Romero, se pronunció por un sistema financiero "al servicio de la economía real y los intereses de los pueblos".
Además pidió una estrategia que incluya "medidas que generen empleos productivos, que respete los derechos humanos y la autonomía sindical".
De acuerdo con la activista, la falta de transparencia en el sistema financiero mundial afecta a todos los países, por lo que el G-20 debe comprometer en su agenda "una rendición de cuentas en el sistema financiero mundial".
La Coalición acordó hoy, en su primera asamblea, desarrollar en los siguientes meses diversos foros y movilizaciones previos a la Cumbre del G-20.
La nueva Coalición Mexicana Frente al G-20 estará representada por decenas de agrupaciones como la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio, la Unión Nacional de Trabajadores, la Asociación Latinoamericana de Pequeños y Medianos Empresarios y el Movimiento de Iglesias por la Paz, entre otros.
Este foro de activistas se celebró de manera paralela a la reunión ministerial del Grupo de los Veinte (G20) que se desarrolla en Los Cabos, Baja California Sur (México), a la que asisten 18 jefes diplomáticos de los cinco continentes. EFE
Los Cabos (México), 20 feb (EFE).- El Grupo de los Veinte (G20) dejó sentada hoy la interrelación creciente que existe entre la política y la economía y sembró ideas para borrar las contradicciones entre los intereses nacionales y los globales.
"La política internacional y la economía internacional son inseparables", afirmó la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, al hablar de la reunión de dos días que se cerró hoy en este centro turístico de Baja California del Sur.
"Hay una creciente conexión entre el perfil tradicional del G20, de carácter financiero, y los temas de desarrollo económico y gobernanza", agregó Clinton en una rueda de prensa que dio por acabada anticipadamente por un ataque de tos.
El domingo y el lunes se sentaron en un hotel de Los Cabos dieciocho jefes de la diplomacia de los cinco continentes en una iniciativa novedosa del G20, que hasta ahora había enfocado sus reuniones en sus ministros de Finanzas o en los jefes de Estado.
Se trataba de hacer un "ejercicio de reflexión", según la secretaria de Relaciones Exteriores mexicana, Patricia Espinosa, para que los ministros se reunieran informalmente con el fin de desarrollar un diálogo franco y abierto a todos los temas.
Esta reunión de ministros de Asuntos Exteriores, la primera del G20 desde que surgió esa iniciativa, en 1999, es previa a los debates que se llevarán a cabo también aquí en la cumbre del grupo que se desarrollará en junio próximo.
"La reunión me ha parecido extraordinaria", declaró a Efe el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, que representa a un país que quedó como invitado permanente del G20.
García-Margallo destacó el "ambiente muy relajado, muy poco estructurado y muy poco formal" de la cita, y la importancia de establecer "vínculos personales humanos" y nutrirse de "esta química entre los ministros que ayuda enormemente a resolver los temas".
Al hacer una evaluación final de la reunión en una rueda de prensa, Espinosa insistió en que este esfuerzo no implica reemplazar a los organismos internacionales en sus habituales decisiones sobre la agenda mundial.
Los ministros se reunieron, agregó Espinosa, para "un intercambio amplio de puntos de vista", generar un flujo de ideas y "despertar la inquietud de buscar que los organismos internacionales sean más eficientes".
Espinosa dijo que en la reunión se habló sobre la sensación de que la comunidad internacional sufre "un problema en el cumplimiento de decisiones, más que en la adopción de decisiones".
Insistió que en la cita se habló de la decisión de aprovechar las instituciones y mecanismos existentes para "cumplir con las decisiones que ya se han tomado".
También dijo que se conversó sobre la "complejidad de la interacción entre intereses nacionales y retos globales". "En el mundo actual -añadió-, esta división entre temas internos y externos ya es frecuentemente ilusoria".
A la reunión de Los Cabos asistieron altos funcionarios de los veinte países del grupo, cinco naciones que también participarán en la cumbre de junio (España, Colombia, Chile, Camboya y Benin) y otros países, hasta 31, que sólo fueron invitados para esta cita.
Espinosa dijo que no está prevista una ampliación del G20, y agregó que México considera provechosas las ventajas de "un grupo con un formato relativamente pequeño".
"El intercambio de ayer y hoy no habría sido posible si ampliáramos el grupo. Sería muy difícil llegar a acuerdos, insistió la ministra mexicana.
Como estaba previsto, no hubo una declaración final y tampoco había compromisos previos, aunque Espinosa habló de algunas preocupaciones que fueron compartidas.
"Si bien el principio de cooperación rige la acción internacional multilateral, es importante tomar en cuenta que hasta ahora el concepto de asistencia al desarrollo o cooperación internacional se ha entendido como una manera de ayudar al otro, el que está en situación menos favorable", dijo la ministra mexicana.
"Ahora -añadió- ha quedado claro que cualquier cooperación internacional tiene un propósito directo de proteger intereses nacionales de cada uno de los países".
La reunión de Los Cabos será seguida el próximo fin de semana de una cita de los ministros de Finanzas del G20, los que tradicionalmente han llevado la batuta de esta iniciativa, surgida en 1999 y que desde el 2008 lideraron los jefes de Estado.