México, 1 feb (EFE).- La justicia mexicana ordenó iniciar un proceso penal contra los cuatro presuntos miembros de una red criminal internacional que pretendía establecer en México a Saadi Gadafi, uno de los hijos del depuesto líder libio Muamar el Gadafi, informó hoy la Fiscalía.
El subprocurador de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, José Cuitláhuac Salinas, informó que los detenidos, dos mexicanos, una canadiense y un danés, enfrentan cargos por tráfico de indocumentados en grado de tentativa, falsificación de documentos y delincuencia organizada.
En una rueda de prensa para informar sobre los avances de la "Operación Huésped", que aún sigue abierta, precisó que la canadiense Cynthia Ann Vanier y la mexicana Gabriela Dávila Huerta ya están en una cárcel de Chetumal, en el sureste de México.
En tanto, el danés Pierre Christian Flensborg y el mexicano José Luis Kennedy fueron enviados a una prisión de Veracruz, en el Golfo de México, afirmó el subprocurador, quien indicó que aún falta por cumplir una orden de aprehensión contra un quinto integrante de la red.
Los cuatro procesados fueron arrestados en noviembre pasado por los servicios de inteligencia de México al descubrir que tenían todo preparado para que Saadi Gadafi, de 38 años, y su familia se instalaran en el estado de Nayarit con identidades falsas. EFE
La negativa de los pilotos a aterrizar en Libia frustró el traslado Saadi Gadafi a México
México, 1 feb (EFE).- La negativa de los pilotos de una aeronave a "aterrizar clandestinamente" en Libia frustró el intento de una organización criminal de trasladar a México a Saadi Gadafi, hijo de fallecido dictador libio Muamar el Gadafi, y a su familia, informó hoy la Fiscalía mexicana.
En una rueda de prensa, el titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo), José Cuitláhuac Salinas, dijo que los pilotos realizaron el trayecto México-Kosovo-Túnez, pero "no se prestaron" a aterrizar clandestinamente en Libia.
La fallida operación de "extracción" del hijo de Gadafi ocurrió en julio de 2011 y fue urdida por una organización criminal cuyos "principales" integrantes son la canadiense Cynthia Ann Vanier, el danés Pierre Christian Flensborg, y los mexicanos Gabriela Dávila Huerta y José Luis Kennedy.
Tras fracasar su primer intento, estas personas y al menos otra que está prófuga se hicieron con "documentación falsa con la cual pretendieron obtener créditos para adquirir los predios de los inmuebles donde se iban a resguardar y refugiar" Saadi Gadafi y sus parientes.
Las autoridades mexicanas dieron con los cuatro detenidos en la que han llamado "Operación Huésped" como parte de una investigación anterior, abierta en mayo de 2009, relacionada con el robo de 4.586 documentos para hacer pasaportes mexicanos.
También contribuyó a ello la recepción en noviembre de "varios correos anónimos" con información relacionada con los hechos, procedentes de la organización Anonymous, parte de cuyo contenido "era verídico", dijo Salinas.
"Eso nos llevó a la detención, primero, de los cuatro sujetos y, posteriormente, a la integración y la búsqueda de todos los elementos (...) que demostraron que, efectivamente, había una organización criminal de carácter internacional cuyo objeto era traer a México a la familia del señor Saadi Gadafi", apuntó.
Salinas, quien evitó contestar a algunas preguntas debido a que la investigación sigue abierta, indicó que ni EE.UU. ni la Organización Internacional de la Policía Criminal (Interpol) participaron en la operación.
Supuestamente el hijo del fallecido líder libio, quien se encuentra refugiado en Níger, pretendía vivir con una identidad falsa en una vivienda ubicada en Bahía de Banderas, en el estado de Nayarit, un área de turismo exclusivo localizada en la costa del Pacífico mexicano.
Los cuatro arrestados ya han sido encarcelados y enfrentarán procesos por al menos tres delitos: tráfico de indocumentados en grado de tentativa, falsificación de documento público -un pasaporte, una credencial de elector y un acta de nacimiento-, y delincuencia organizada.
El alto funcionario de la Procuraduría General de la República (PGR, Fiscalía) señaló que Saadi Gadafi y las demás personas que iban a ser trasladadas a México no enfrentarán cargo alguno en este país, porque se les considera víctimas de las redes de tráfico de personas.
"El señor (Gadafi) y la familia (...) son sujetos pasivos del delito, son víctimas. No se trata de agentes del delito", por lo que no enfrentarán cargos ante la justicia mexicana, detalló.
A pregunta expresa sobre cuánto dinero se habría invertido en la operación, Salinas dijo que habría costado "varios millones de dólares".
Una de las pretensiones de la organización delictiva fue comprar "un apartamento en el hotel Saint Regis", en pleno centro de Ciudad de México, "donde inicialmente serían hospedados" los Gadafi. El trato de compraventa tampoco llegó a consumarse.
Los abogados del danés, encarcelado en Veracruz, se entrevistaron con Salinas a propósito del caso, reveló hoy el funcionario, quien precisó que tanto él como la canadiense tenían sus papeles en regla para permanecer en México.
Los cuatro detenidos en noviembre pasado han permanecido a disposición de un juez mexicano los últimos ochenta días y ayer ingresaron en prisión a la espera de enfrentar a la justicia mexicana. EFE
Toronto (Canadá), 1 feb (EFE).- Una mujer canadiense encarcelada en México por su supuesta participación en el intento de esconder a familiares de Muamar el Gadafi en el país latinoamericano ha sufrido "abusos físicos y torturas" en prisión, dijo hoy su familia.
Cynthia Ann Vanier fue detenida en noviembre de 2011 junto con dos mexicanos y un ciudadano danés y acusados de querer trasladar a México a Saadi Gadafi, uno de los hijos del fallecido líder libio Muamar el Gadafi.
Vanier se encuentra en prisión preventiva en una cárcel de Chetumal junto con la mexicana Gabriela Dávila Huerta, también supuestamente implicada en la operación.
Según dijo hoy la cadena de televisión pública canadiense CBC, Vanier escribió una carta a sus padres y al Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá en la que indica que ha sido golpeada por funcionarios de prisiones mexicanos.
La carta también señala que las autoridades mexicanas han violado las convenciones internacionales de derechos humanos al negarle acceso a un abogado y a la embajada canadiense en México, atención médica adecuada y someterla a "abusos físicos y tortura".
Un portavoz de Diane Ablonczy, secretaria de Estado de Asuntos Exteriores de Canadá para el continente americano, reconoció a Efe que Ottawa ha recibido las acusaciones de Vanier y las revisa.
"Hemos recibido pero no verificado las acusaciones de Vanier. Los funcionarios canadienses están revisando estas acusaciones y actuarán en consecuencia", dijo John Babcock, portavoz de Ablonczy.
Babcock también explicó que "Vanier se enfrenta a graves acusaciones en México, incluidas la falsificación de documentos, tráfico de personas y participación en organizaciones criminales".
"Los funcionarios canadienses le proporcionan ayuda consular pero los canadienses que viajan al extranjero están sujetos a las leyes de los países que visitan. Canadá seguirá interactuando con las autoridades mexicanas en su defensa y nuestros funcionarios consulares se aseguran de que se tratan sus problemas médicos", añadió Babcok.