Nueva York, 30 jul (EFE).- Un inmigrante guatemalteco ha sido sentenciado a 19 años de prisión por el asesinato de su ex novia, un enfermera puertorriqueña a la que estranguló, descuartizó y escondió su cuerpo en una casa vacía en Nueva Jersey en 2008.
El jornalero indocumentado Julio Flores, de 34 años, se había declarado culpable de haber llevado a su novia Jaritza Calderón a su apartamento en El Bronx, donde la asesinó y descuartizó, y de haberla sepultado bajo cemento en una casa en construcción en Teaneck, Nueva Jersey, según fuentes judiciales.
La jueza Ann Donnelly, de la Corte Suprema de El Bronx, le sentenció a cumplir entre 19 años de cárcel a cadena perpetua y señaló que Flores había cometido "un crimen brutal".
Flores, que ha estado en prisión desde que fue arrestado hace dos años, se presentó a la corte con una Biblia en sus manos, y admitió nuevamente que le asesinó por celos, el 13 de septiembre de 2008.
"Desde el principio he confesado mi crimen. He cometido un error y voy a pagar por él", dijo y aseguró que durante el tiempo que ha estado en prisión "Dios me ha abierto los ojos y ha evitado que me quite la vida".
Elizabeth Calderón, hermana de la víctima, señaló que ésta era enfermera en Puerto Rico y se había establecido en Nueva York porque quería obtener los permisos para poder ejercer su profesión en la ciudad.
Jaritza Calderón, que tenía 28 años, había conocido a Flores en una iglesia evangélica y llevaban dos años de noviazgo cuando éste le asesinó.