Los Ángeles, 10 mar (EFE).- Varias organizaciones pro inmigrantes hicieron hoy un llamamiento a los hispanos para que acudan a la protesta frente a la Casa Blanca, el próximo 21 de marzo, para exigir una reforma a las leyes de inmigración.
"Grupos de obreros de California iremos a Washington D.C. para demandar del presidente de Estados Unidos y representantes del congreso que aprueben la reforma migratoria", dijo a Efe Juan José Gutiérrez, representante de la Coalición por los Derechos Plenos de los Inmigrantes.
"Vamos a ir a exigirles lo que ellos nos prometieron cuando andaban cabildeando nuestros votos para elegir al que ahora es presidente, Barack Obama", destacó.
Una veintena de líderes de diversos sindicatos y defensores de los derechos de la comunidad inmigrante hicieron el llamamiento hoy para asistir a la protesta desde la esquina de las calles Broadway y Olympic en el centro de Los Ángeles.
"Para los que no puedan ir a Washington D.C. el sábado 27 de marzo, comenzando a las 10:00 de la mañana vamos a tener una gran movilización en Los Ángeles para exigir una reforma migratoria generosa, amplia y justa", destacó Gutiérrez.
Rosa Posadas, dirigente de la Unión de Guatemaltecos Emigrantes (UGE), gritó en su intervención ¡"pueblo levántate, únete, sal a las calles a protestar, no tengas miedo"!
"¡Sólo estamos pidiendo que se nos de ese derecho de trabajar libremente en este bendito lugar!", subrayó Posadas.
En nombre del Sindicato Internacional de Trabajadores de Norteamérica (LIUNA), Dawn Page, gerente de comunicaciones estratégicas, dijo a Efe que su organización con más de medio millón de afiliados "van a asistir a las marchas en Washington D.C. y Los Ángeles".
"La próxima semana saldremos en caravanas de autobuses a varias ciudades como Chicago, Miami, Nueva York para marchar y exigir una reforma migratoria frente a la Casa Blanca", aseguró.
"Los dos días siguientes a la demostración vamos a visitar a miembros del congreso para explicarles por qué es tan importante para los EE.UU. y la clase trabajadora una reforma migratoria", adelantó.
Raúl Murillo, representante de la Hermandad Mexicana Nacional, dijo a Efe que es importante hacer saber al mundo que en el primer año de la administración del presidente Obama "ha habido 100.000 deportaciones más que en el mismo periodo cuando comenzó el pasado gobierno ultraconservador de George W. Bush".
"Los ocho años de la administración de Bush fueron una pesadilla para la comunidad inmigrante y fuimos a votar por Obama para detener esas políticas que nos afectaban", recordó Murillo.
Al respecto, Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA) dijo a Efe que "es una desgracia lo que está haciendo está administración demócrata".
"Y por eso tenemos que pelear, por eso es que hacemos un llamado a toda la población para salir a marchar, porque en ausencia de la reforma migratoria sólo vamos a seguir viendo sufrimiento en nuestras comunidades", finalizó.